Rusa de nacimiento y yogui de corazón, esta gran anfitriona se define como curiosa, inquieta, sensible y detallista. Sus flows creativos y dinámicos unen ejercicios de movilidad y fuerza con los que sentir una agradable sensación de haberlo dado todo. Ha aprendido yoga en algunos de los rincones más mágicos de Goa, Bali, Madrid y Koh Phangan, y disfruta enormemente compartiendo y acompañando a sus alumnos en su proceso de autoconocimiento.